FUENTES. La doctora Bella DePaulo, psicóloga social y autora del libro “Solteros por Naturaleza”, desafía los mitos sobre la soltería y asegura que vivir sin pareja no solo puede ser una elección plena, sino también una fuente de felicidad duradera. A sus 71 años, DePaulo afirma que su decisión de permanecer soltera le permitió alcanzar una vida plena, lejos de los estigmas que suelen acompañar este estado civil.
“Con el tiempo me di cuenta de que la soltería era lo mío”, señala DePaulo, quien además ha dedicado su carrera a desmontar los prejuicios sobre las personas solteras. Según explica, los estudios que argumentan que las personas casadas son más felices en la vejez están desactualizados. En cambio, investigaciones recientes muestran que las personas solteras son más felices a medida que envejecen, especialmente después de los 40 años.
La doctora identifica una narrativa social que favorece a las parejas: “El mundo parece girar en torno a quienes están en pareja o aspiran a estarlo. Desde las series y películas hasta los regalos y el respeto social, todo está diseñado para quienes tienen una vida en pareja”. Sin embargo, destaca que esto está cambiando, ya que cada vez más personas eligen permanecer solteras y están redefiniendo lo que significa este estilo de vida.
En su charla TED de 2017, que acumula más de 1,7 millones de visitas, DePaulo destacó: “He dedicado mi vida a encontrar las historias reales de las personas solteras, las que nadie nos cuenta. Y esas historias no son de tristeza ni soledad, sino de plenitud y orgullo”.
Además, DePaulo subraya que la soltería no debe percibirse como una etapa transitoria o una carencia. “Cuando aceptas que ser soltero es tu camino, puedes invertir plenamente en ti mismo: comprar una casa, perseguir tus intereses y construir una vida rica y significativa”.
A medida que crece la población de personas solteras en todo el mundo, se está generando un cambio cultural que promete desmantelar el estereotipo del soltero triste. “Ser soltero no es un defecto ni un destino para lamentar. Es una elección válida y, en muchos casos, la mejor para quienes la abrazan”, concluye.
La pregunta ahora es: ¿podemos como sociedad dejar de romantizar la vida en pareja y aceptar que la felicidad no depende del estado civil? Según DePaulo, la respuesta es sí, y ese cambio ya está en marcha.
